| PREPARACIÓN PARA EL RECITADO... |
Luego de leer muchos autores y poemas, cada grupo seleccionó los que más les gustaron y los representaron. Los Gerentes de Proyecto de este mes, se han encargado de filmar y fotografiar el recorrido que hicimos, luego armarán los vídeos para que Tercero A pueda ver lo que representó Tercero B y viceversa. Además, esto permitirá a la familia ver lo que ustedes hacen, compartan con ella las distintas entradas de este proyecto de trabajo con la poesía. Acá va un avance de lo que hicimos el día de la presentación:
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| PRESENTACIÓN DE UN POEMA |
| EL AUDITORIO LISTO PARA ESCUCHAR A SUS COMPAÑEROS REPRESENTACIÓN A TRAVÉS DE LA PINTURA DEL POEMA: "LA NIÑA DE GUATEMALA", DE JOSÉ MARTÍ |
| AUTOR: NICOLÁS PASCUTTI (EXCELENTE TRABAJO NICO!!!) |
Quiero, a la sombra de un ala,
contar este cuento en flor:
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos;
y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos
en una caja de seda...
Ella dio al desmemoriado
una almohadilla de olor;
él volvió, volvió casado;
ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas
obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas,
todo cargado de flores...
Ella, por volverlo a ver,
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer,
ella se murió de amor.
Como de bronce candente,
al beso de despedida,
era su frente -¡la frente
que más he amado en mi vida!...
Se entró de tarde en el río,
la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío,
yo sé que murió de amor.
Allí, en la bóveda helada,
la pusieron en dos bancos:
besé su mano afilada,
besé sus zapatos blancos.
Callado, al oscurecer,
me llamó el enterrador;
nunca más he vuelto a ver
a la que murió de amor.
contar este cuento en flor:
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.
Eran de lirios los ramos;
y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos
en una caja de seda...
Ella dio al desmemoriado
una almohadilla de olor;
él volvió, volvió casado;
ella se murió de amor.
Iban cargándola en andas
obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas,
todo cargado de flores...
Ella, por volverlo a ver,
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer,
ella se murió de amor.
Como de bronce candente,
al beso de despedida,
era su frente -¡la frente
que más he amado en mi vida!...
Se entró de tarde en el río,
la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío,
yo sé que murió de amor.
Allí, en la bóveda helada,
la pusieron en dos bancos:
besé su mano afilada,
besé sus zapatos blancos.
Callado, al oscurecer,
me llamó el enterrador;
nunca más he vuelto a ver
a la que murió de amor.





